Este post lo escribí como invitado para el blog de mi amigo y ex-compañero de trabajo Guillermo Ceballos Serra (www.ceballosserra.blogspot.com.ar). Les recomiendo visitar su blog, en el cual usualmente profundiza sobre temas de RRHH y Management.
Desde hace ya bastante tiempo se discute principalmente desde el ámbito
de los Recursos Humanos y de las áreas de Marketing, respecto a la
generación Y. Más allá de que no hay un acuerdo generalizado, podemos
decir que la generación Y la conforman aquellas personas que nacieron a
partir de 1980, y que comparten principalmente un contexto de formación
fuertemente influenciado por las tecnologías digitales.
Lógicamente el interés de estos dos ámbitos del management no es el
mismo, estando el área de Recursos Humanos más preocupada por los
aspectos que hacen a cómo liderar estas nuevas camadas de colaboradores
en el entorno laboral, así como la gestión de equipos y el clima
laboral, al integrar trabajadores con diferentes actitudes frente a la
vida.
Por su lado, las áreas de Marketing han enfocado este segmento desde un
punto de vista de comportamiento de consumo, de tal manera de lograr
llegar con un mensaje lo más relevante y oportuno posible, para generar
lealtad de marca y finalmente, la compra.
En este sentido, creo que las áreas de RRHH han planteado los desafíos
de esta nueva generación de una manera demasiado radical. Cada semana
leemos en diferentes periódicos y revistas respecto a lo diferente que
es la generación Y, lo poco apegados al trabajo, a los horarios, a los
compromisos y lo difícil que se vuelve liderarlos. En todos estos
artículos hay un fondo de resignación y frustración frente a lo que
propone esta situación. Es el resultado de tener que enfrentar algo que
quisiéramos que fuera de otra manera, pero que no tiene vuelta atrás, y
por lo tanto debemos hacer lo que esté a nuestro alcance por soportarlo
de la mejor manera posible.
Si esto sólo quedase limitado a las áreas de Recursos Humanos, tal vez
no sería un gran problema. Pero cada vez escucho más a dueños de pymes,
empresarios, gerentes y casi cualquier persona que tenga la posiblidad
de ofrecerles trabajo, que de manera casi automática repiten lo difícil
que es trabajar con esta generación. De manera honesta, creo que es
momento de sentarnos a reflexionar sobre el fondo de este tema, ya que
les estamos haciendo un flaco favor a todos los jóvenes que quieren
ingresar al mercado laboral si ya desde el primer contacto con ellos (ya
sea en una entrevista personal clásica, o un contacto por LinkedIn),
los clasificamos como "difíciles".
Creo también que estos mismos jóvenes debieran rebelarse frente a este
prejuicio, que desde mi punto de vista, es sólo parcialmente cierto y
les hace mucho daño al momento de ofrecer su valor en el mercado
laboral.
¿Cuál es la propuesta?. Tratar de aplicar la visión que han tomado las áreas de Marketing respecto a la generación Y.
La propuesta es entender que claramente hay cambios en el comportamiento
de esta nueva generación, pero de la misma manera que ha sucedido
anteriormente con la generación X, o con los Boomers. Estos cambios se
reflejan en la manera en la cual se comportan con sus pares y con sus
trabajos, con su familia y con sus jefes, con sus amigos y en la
Universidad. Consumen de una manera diferente, y eligen de una manera
diferente, ni mejor ni peor, diferente. Se relacionan a través de
canales que tal vez no entendamos del todo, o que no compartamos con
ellos, pero eso no quita que los impulsos humanos que movilizan y
motivan a todas las generaciones siguen estando allí.
Tanto a los responsables de Recursos Humanos, como a los de Marketing,
nos valoran por entender mejor y antes, lo que la gente busca y quiere,
lo que los motiva. Simplemente, hagamos nuestro trabajo, sin caer en
generalidades y preconceptos.
Todos queremos ser felices, prosperar y desarrollarnos. Todos
necesitamos de un entorno social para hacerlo, y el trabajo es uno de
los entornos de intercambio social y económico principales. Pensar que
una persona simplemente no le interesa su vida laboral, o está dispuesto
a privilegiar sus vacaciones frente al trabajo, es no entender que las
motivaciones son complejas, y entenderlas es nuestro trabajo. ¿Quiénes
son los poco comprometidos con su trabajo?.
Comprender que la generación Y comparte muchos de los objetivos y
motivaciones de vida de generaciones anteriores es el primer paso para
construir puentes hacia ellos y no caer en la trampa de catalogarlos y
perder enormes oportunidades y potencial humano para nuestras empresas.
Hagamos nuestro trabajo y aprovechemos el potencial de la Generación Y.